El cabello tiene un papel muy importante en nuestra imagen. A veces queremos un cambio simplemente porque nos provoca vernos diferentes. En otras ocasiones buscamos más volumen, soñamos con tener el cabello largo sin esperar meses o años para que crezca, queremos experimentar con un color nuevo sin procesar químicamente nuestro propio pelo o necesitamos cubrir áreas donde el cabello está fino, escaso o ausente.
Hoy existen muchísimas alternativas para conseguir estos resultados. Podemos encontrar desde extensiones que se colocan y retiran en casa en pocos minutos hasta sistemas profesionales que pueden permanecer puestos durante semanas.
También existen pelucas completas, tupés, flequillos, piezas para dar volumen, colas de caballo, cortinas de cabello y diferentes técnicas de extensiones cosidas, trenzadas, con queratina, adhesivas y de clip.

La mejor opción no es necesariamente la más costosa ni la que dura más tiempo. Todo depende del cabello natural de cada persona, del resultado que desea conseguir, de su estilo de vida, del mantenimiento que está dispuesta a realizar y, muy especialmente, de la salud y resistencia de su propio cabello y cuero cabelludo.
¿Qué podemos conseguir agregando cabello?
Una de las grandes ventajas del cabello adicional es su versatilidad. No tenemos que limitarnos a pensar en extensiones únicamente como una forma de tener el pelo más largo.

Podemos utilizarlas para aumentar el volumen de un cabello fino, crear longitud, rellenar los laterales, conseguir una melena más abundante, añadir diferentes dimensiones, incorporar luces o contrastes de color, crear efectos de balayage, probar colores llamativos sin decolorar nuestro propio cabello o simplemente cambiar de estilo para una ocasión especial.
Las piezas de cabello también pueden ser una excelente alternativa para disimular determinadas zonas donde existe menor densidad. Dependiendo del caso, un topper, tupé o sistema capilar puede ayudar a cubrir la parte superior de la cabeza, la coronilla, la línea frontal o áreas específicas donde se desea obtener una apariencia de mayor cantidad de cabello.
Por eso, antes de escoger una técnica, conviene preguntarnos: ¿qué queremos conseguir realmente?
No es lo mismo una persona que quiere veinte pulgadas de longitud adicional que alguien que está satisfecha con su largo pero quiere el doble de volumen. Tampoco necesita el mismo sistema quien desea utilizar extensiones solamente durante una fiesta que quien busca una solución para llevar diariamente.

Las extensiones de clip, conocidas también como clip-ons o clip-in extensions, son una de las opciones más prácticas para quienes quieren cambiar de look sin comprometerse con una instalación permanente.
Normalmente vienen en cortinas de diferentes anchos. Cada cortina incorpora pequeños clips que se sujetan al cabello natural. Podemos colocarlas para añadir longitud, volumen o ambos.
Una de sus mayores ventajas es que podemos ponerlas y quitarlas nosotros mismos. Para una cena, una boda, unas vacaciones, una sesión de fotografías o simplemente porque queremos lucir una melena diferente ese día, los clips pueden ofrecer una transformación muy rápida.

También podemos jugar con el color. Por ejemplo, una persona con cabello oscuro puede incorporar mechones más claros para crear dimensión sin necesidad de decolorar su propio cabello. También podemos utilizar colores fantasía para ocasiones especiales.
Los clips, sin embargo, no están pensados normalmente para dormir con ellos. Se retiran antes de acostarse y se guardan correctamente para evitar que el cabello se enrede.
La colocación también importa. Si ponemos demasiado peso sobre una pequeña cantidad de cabello natural, podemos generar tensión. Por eso, aunque sea una alternativa que puede utilizarse en casa, es importante aprender a distribuir correctamente las piezas.

Cuando hablamos de “cortinas” nos referimos a cabello unido formando una banda continua. Estas cortinas pueden utilizarse de diferentes maneras.
Algunas incorporan clips y son removibles. Otras se cosen sobre una base creada con el propio cabello. También existen técnicas en las que las cortinas se sujetan mediante pequeños anillos o sistemas similares.
La gran ventaja de las cortinas es que permiten incorporar bastante cabello y crear rápidamente una apariencia de mayor densidad.
Dependiendo de la técnica, pueden ser apropiadas para personas que desean mucho volumen o longitud. Sin embargo, la cantidad y el peso siempre deben adaptarse a la resistencia del cabello natural.
Más cabello no significa automáticamente un mejor resultado. Una instalación profesional debe buscar equilibrio entre belleza, comodidad y protección del cabello natural.

Las extensiones cosidas son una técnica profesional muy conocida. Generalmente se crea primero una base utilizando el cabello natural, frecuentemente mediante trenzas, y después las cortinas de extensiones se cosen cuidadosamente sobre esa estructura.
Esta técnica puede ofrecer muchísimo volumen y permite crear estilos muy variados.
La distribución de las trenzas y de las extensiones es fundamental. Una instalación demasiado apretada puede causar molestias y ejercer una tensión innecesaria sobre el cabello y el cuero cabelludo.
Las extensiones nunca deberían sentirse como algo que debemos “aguantar” durante días hasta acostumbrarnos. Una técnica bien realizada debe considerar la comodidad desde el momento de la instalación.
También debemos recordar que el cabello natural continúa creciendo debajo de las extensiones. Por esa razón, el mantenimiento profesional y la higiene siguen siendo indispensables.

Las trenzas pueden ser por sí mismas un estilo o pueden funcionar como base para incorporar cabello adicional.
Agregar cabello a las trenzas permite experimentar con longitudes, grosores y colores completamente diferentes sin necesidad de transformar permanentemente nuestro propio cabello.
Podemos crear trenzas largas, estilos con varios tonos, contrastes llamativos o resultados mucho más naturales.
Sin embargo, nuevamente debemos prestar atención a la tensión. Las trenzas extremadamente apretadas o demasiado pesadas pueden ejercer fuerza constante sobre las raíces.
Un estilo protector debe proteger de verdad. La apariencia nunca debería conseguirse sacrificando innecesariamente la salud del cabello.

Las extensiones de queratina utilizan pequeños mechones individuales que se unen al cabello natural mediante puntos de adhesión de queratina y herramientas diseñadas específicamente para realizar la instalación.
Cuando se selecciona correctamente el color, la textura y la cantidad de cabello, pueden ofrecer un resultado muy natural.
Como las extensiones se distribuyen en pequeños mechones, el profesional puede controlar dónde añadir volumen, longitud o dimensión.
También permiten mezclar diferentes tonalidades. Por ejemplo, podemos incorporar dos o tres colores similares para conseguir profundidad y movimiento sin tener que aclarar químicamente todo el cabello natural.
La instalación, mantenimiento y retirada de este tipo de extensión deben realizarse correctamente. No es recomendable arrancar o intentar desprender las uniones por la fuerza, ya que podríamos romper o dañar nuestro propio cabello.
También hay que considerar que no todos los cabellos son buenos candidatos para soportar extensiones individuales. El grosor, densidad y condición del cabello natural deben evaluarse antes.

Las tape extensions se han convertido en otra alternativa muy popular.
Consisten normalmente en secciones relativamente finas de cabello que se adhieren alrededor de pequeñas secciones del cabello natural mediante bandas adhesivas diseñadas para este propósito.
Una de sus ventajas es que quedan bastante planas contra la cabeza, lo que puede hacerlas cómodas y discretas cuando están correctamente instaladas.
Son excelentes para crear longitud, volumen y efectos de color.
Podemos, por ejemplo, incorporar extensiones uno o dos tonos más claros para crear dimensión sin tener que realizar tantas luces o decoloraciones sobre nuestro propio cabello.
Su mantenimiento es muy importante. A medida que el cabello natural crece, las extensiones van alejándose de la raíz y llega el momento de retirarlas y reposicionarlas.
Los productos utilizados sobre el cabello también pueden influir en la duración del adhesivo. Por eso es recomendable seguir las instrucciones específicas del profesional y del fabricante.
Existen también técnicas en las que pequeños mechones o cortinas de cabello se sujetan utilizando diminutos anillos o cuentas.
Una ventaja de algunos de estos sistemas es que no dependen de adhesivos tradicionales para crear la unión.
Sin embargo, esto no significa que sean adecuados para todas las personas. El peso, la tensión y la cantidad de cabello que sostiene cada punto deben calcularse cuidadosamente.
Cuando el cabello natural crece, estos puntos también necesitan mantenimiento y reposicionamiento.

Para quienes quieren una alternativa sencilla y removible, existen las extensiones tipo halo.
En lugar de sujetarse mediante muchos clips o adhesivos, el cabello adicional se distribuye alrededor de la cabeza utilizando un sistema de soporte que queda oculto debajo del propio cabello.
Puede ser una excelente opción para añadir longitud y volumen temporalmente.
Se coloca para utilizar durante el día y se retira después, por lo que puede resultar atractiva para personas que no quieren mantener extensiones permanentes.
Como ocurre con cualquier pieza removible, es importante seleccionar correctamente el tamaño, color, textura y cantidad de cabello para que la integración sea natural.

Las pelucas ofrecen posibilidades prácticamente ilimitadas.
Podemos pasar de cabello corto a largo, de oscuro a claro, de liso a rizado o cambiar completamente de estilo sin modificar nuestro cabello natural.
También pueden utilizarse por razones estéticas o para cubrir pérdida de cabello.
Existen pelucas de cabello humano y pelucas de fibras sintéticas. Cada opción tiene ventajas diferentes.
Las pelucas de cabello humano suelen ofrecer mucha libertad para peinar y personalizar. Dependiendo del tipo de cabello y de su calidad, pueden lavarse, secarse y estilizarse siguiendo las recomendaciones apropiadas.
Las fibras sintéticas modernas también pueden producir resultados muy bonitos y, en algunos casos, conservar su estilo con menos trabajo diario.
Otro elemento importante es la construcción de la peluca. Existen diferentes tipos de bases, incluyendo opciones de encaje o lace, que pueden ayudar a conseguir una línea frontal de apariencia muy natural.
La elección debe considerar comodidad, apariencia, mantenimiento, presupuesto y frecuencia de uso.

Las pelucas lace front utilizan una sección de encaje fino en la parte frontal donde los cabellos están distribuidos para imitar visualmente el nacimiento natural del pelo.
Cuando el color del encaje, la densidad, el corte y la instalación están bien seleccionados, el resultado puede ser muy discreto.
Son especialmente interesantes para personas que desean tener libertad para crear una línea frontal natural y diferentes estilos.
Algunas pelucas se utilizan con adhesivos y otras pueden adaptarse mediante sistemas que permiten reducir o incluso evitar el uso de pegamento, dependiendo del diseño y de las necesidades individuales.

No todas las personas necesitan o desean utilizar una peluca completa.
Cuando el objetivo principal es añadir densidad en una zona determinada, un topper, tupé o pieza parcial puede ser una solución mucho más sencilla.
Estas piezas se diseñan para cubrir áreas específicas y mezclarse con el cabello existente.
Por ejemplo, alguien puede tener suficiente cabello en los laterales y en la parte posterior, pero poca densidad en la zona superior. En ese caso, posiblemente no necesite cubrir toda la cabeza.
Un topper puede aportar cabello exactamente donde hace falta.
Existen diferentes tamaños, densidades, sistemas de sujeción y tipos de base. Algunos utilizan pequeños clips; otros sistemas pueden requerir métodos diferentes de instalación.
La selección correcta es fundamental para conseguir que el cabello añadido se integre con el propio.

¿Queremos probar un flequillo sin cortarnos el cabello?
Los flequillos postizos son una de las formas más sencillas de experimentar con un nuevo estilo.
Existen flequillos de clip que se colocan en pocos minutos y pueden recortarse o adaptarse para armonizar con el rostro.
También pueden ser útiles cuando queremos añadir densidad visual en la zona frontal.
La clave está en escoger una textura y color compatibles con nuestro propio cabello y personalizar el corte. Muchas veces una pieza puede verse completamente diferente después de que un profesional la adapte al rostro de la persona.

Otra opción rápida son las extensiones para cola de caballo.
Podemos transformar una cola pequeña o corta en una cola larga y abundante en pocos minutos. Existen sistemas de clip, envoltura, cordón y otros métodos de sujeción.
También encontramos moños y piezas diseñadas para crear recogidos con más volumen.
Son excelentes para fiestas, bodas, eventos o simplemente para cambiar de estilo sin realizar una instalación permanente.

Una de las posibilidades más interesantes de las extensiones y piezas de cabello es utilizar el cabello añadido para crear color.
Imaginemos que tenemos una base oscura y queremos crear luces rubias. Dependiendo del resultado que busquemos, podríamos incorporar extensiones más claras y reducir la cantidad de nuestro propio cabello que necesita decoloración.
También podemos mezclar tonos caramelo, miel, cobrizo, chocolate, rubio o colores fantasía.
Al combinar varios tonos podemos crear profundidad y dimensión. El cabello deja de verse como un bloque de un solo color y adquiere movimiento visual.
Esto requiere una buena selección de colores. Muchas veces el mejor resultado no se consigue utilizando un solo tono de extensión, sino mezclando dos o más tonos estratégicamente.

El crecimiento del cabello requiere tiempo. Las extensiones permiten cambiar la longitud inmediatamente.
Podemos pasar de una melena por los hombros a un cabello largo en una sola sesión.
Sin embargo, la transición debe verse natural. No basta con colocar cabello largo debajo de un corte corto.
Un buen profesional analiza dónde termina el cabello natural, cuánta extensión se necesita y cómo debe cortarse y mezclarse el conjunto para que no exista una línea evidente entre el cabello propio y el añadido.
El corte final de las extensiones es tan importante como la instalación.

No todas las extensiones se utilizan para ganar longitud.
Muchas personas simplemente quieren que su cabello actual se vea más abundante.
En esos casos podemos utilizar extensiones aproximadamente del mismo largo que el cabello natural y distribuirlas estratégicamente para rellenar las áreas que necesitan más densidad.
El resultado puede ser mucho más discreto que una transformación extrema.
La cantidad correcta también es importante. En cabellos muy finos, instalar demasiado cabello puede dificultar que las uniones queden ocultas y además añadir peso innecesario.

Cuando existe una zona con poco cabello, debemos diferenciar entre una necesidad puramente estética y una posible condición del cabello o cuero cabelludo.
Las piezas capilares, toppers y pelucas pueden ayudar muchísimo desde el punto de vista estético, pero no diagnostican ni solucionan la causa de una pérdida de cabello.
Si aparece una pérdida repentina, parches nuevos, irritación, dolor, inflamación o cambios importantes en el cuero cabelludo, lo recomendable es consultar a un profesional médico o dermatólogo antes de instalar extensiones que puedan ejercer tensión sobre la zona.
Desde el punto de vista cosmético, las posibilidades son amplias. Podemos utilizar un topper para añadir cobertura en la coronilla, una pieza frontal para aportar densidad visual o una peluca cuando buscamos cobertura completa.
Lo importante es evitar colocar peso o tensión excesiva precisamente sobre un cabello que ya se encuentra debilitado.

Esta es otra decisión importante.
El cabello humano puede ofrecer una apariencia y movimiento muy naturales, además de mayores posibilidades de personalización. Sin embargo, su calidad varía considerablemente.
No todo lo que se vende como cabello humano tiene exactamente las mismas características o duración. El origen, procesamiento, estado de la cutícula, coloración previa y fabricación pueden afectar su comportamiento.
El cabello sintético, por otra parte, ha mejorado muchísimo. Existen fibras con una apariencia muy realista y pueden ser una opción excelente dependiendo del estilo que busquemos.
Sin embargo, no todas las fibras toleran herramientas calientes. Siempre debemos verificar las instrucciones antes de aplicar planchas, rizadores o temperaturas elevadas.

Hay opciones excelentes para ambos casos.
Los clips, halos, flequillos postizos, colas y algunas pelucas están diseñados para que podamos utilizarlos en casa después de aprender correctamente su colocación.
En cambio, las extensiones de queratina, tape, cosidas y otros sistemas semipermanentes normalmente requieren conocimientos profesionales para instalarlos, mantenerlos y retirarlos correctamente.
No debemos escoger solamente por comodidad o duración.
También debemos pensar en la salud del cabello natural.
Una extensión puede ser de excelente calidad, pero si la técnica no corresponde al tipo de cabello de la persona, el resultado puede no ser el adecuado.

Antes de una transformación importante, una consulta puede marcar una enorme diferencia.
Durante esa evaluación se debería observar el largo actual, densidad, grosor, textura, condición del cabello, cuero cabelludo, color, historial químico y resultado deseado.
También debemos hablar con claridad sobre el mantenimiento.
¿Queremos algo que podamos quitar todas las noches?
¿Preferimos levantarnos con las extensiones instaladas?
¿Estamos dispuestos a regresar periódicamente para mantenimiento?
¿Utilizamos mucho el cabello recogido?
¿Hacemos ejercicio frecuentemente?
¿Nadamos?
¿Queremos añadir solamente volumen o también longitud?
Todas estas preguntas ayudan a determinar cuál sistema puede adaptarse mejor a nuestra vida diaria.

Una instalación hermosa necesita buenos cuidados para continuar viéndose hermosa.
Las extensiones deben desenredarse con cuidado, siguiendo las recomendaciones correspondientes al sistema utilizado. Los puntos de unión necesitan atención especial y los productos deben escogerse de acuerdo con el tipo de extensión.
Dormir con el cabello mojado puede favorecer enredos importantes en algunos sistemas. También es recomendable evitar tirar agresivamente del cabello al cepillarlo.
Las pelucas y piezas removibles deben almacenarse correctamente para conservar su forma y evitar enredos.
Y, sobre todo, debemos respetar los tiempos de mantenimiento y retirada.
No deberíamos intentar mantener una instalación indefinidamente simplemente porque todavía “parece estar bien”. Nuestro cabello continúa creciendo y la posición de los puntos de sujeción cambia con el tiempo.

No existe una única respuesta.
Para una persona, la solución ideal puede ser un juego de extensiones de clip que utiliza solamente los fines de semana.
Para otra, pueden ser extensiones adhesivas porque quiere longitud y volumen diariamente.
Otro individuo puede preferir extensiones de queratina por la distribución individual de los mechones.
Alguien que busca mucho volumen puede beneficiarse de cortinas instaladas profesionalmente. Quien desea experimentar con una transformación completa puede elegir una peluca.
En tanto, una persona que solamente necesita densidad en la parte superior posiblemente encuentre en un topper una alternativa mucho más apropiada que una peluca completa.
Incluso podemos combinar soluciones.

Extensiones, pelucas, tupés, toppers, flequillos, cortinas, clips, trenzas, sistemas cosidos, queratina, tape y otras técnicas nos ofrecen algo que hace años era mucho más difícil conseguir: libertad para transformar nuestro cabello sin depender exclusivamente de lo que podemos hacer con nuestro pelo natural.
Podemos añadir pulgadas de longitud, duplicar visualmente el volumen, experimentar con colores, crear dimensiones, rellenar áreas específicas o cambiar completamente de personalidad estética durante unas horas, unas semanas o por más tiempo.
Pero el secreto de un buen resultado no está simplemente en añadir más cabello.
Está en escoger el cabello correcto, la técnica correcta y la cantidad correcta para cada persona.
Un resultado profesional debe tener en cuenta el color, la textura, la densidad, el corte y la forma en que se mueve el cabello. También debe considerar algo todavía más importante: proteger el cabello natural y evitar tensión innecesaria.
Por eso existen tantas opciones.

Clips, halos, flequillos, colas de caballo, moños, algunas piezas parciales y pelucas pueden permitir cambios rápidos y una gran libertad para colocar y retirar el cabello.
Tape extensions, queratina, cortinas cosidas, sistemas trenzados, micro rings y otras técnicas profesionales permiten llevar el cabello adicional durante períodos más largos, siempre respetando sus correspondientes mantenimientos.
Pelucas, toppers, tupés y piezas especializadas pueden aportar densidad o cobertura cuando existen áreas con poco cabello.
Extensiones de diferentes colores, largos y texturas nos permiten jugar con luces, contrastes, balayage, colores fantasía, volumen y dimensión sin tener que realizar todos esos procesos directamente sobre nuestro propio cabello.

Al final, no se trata de decidir cuál técnica es “la mejor” para todo el mundo. Se trata de encontrar cuál es la mejor para ti.
Tu cabello natural, tu estilo de vida, el resultado que deseas, el tiempo que quieres dedicar al mantenimiento y la frecuencia con la que quieres cambiar de look son los factores que deberían guiar la decisión.
Hoy podemos tener el cabello corto un día y una melena larga al siguiente. Podemos añadir volumen sin añadir demasiado largo. Podemos probar un flequillo antes de decidir cortarlo. Podemos experimentar con un tono claro sin decolorar toda nuestra cabeza. Podemos utilizar una pieza solamente para una ocasión especial o elegir un sistema profesional pensado para acompañarnos diariamente.
Las posibilidades son enormes.
La clave es conocerlas, recibir una orientación adecuada y elegir una solución que no solamente se vea bonita cuando salimos del salón, sino que también resulte práctica, cómoda y apropiada para nuestro propio cabello.
Porque un verdadero cambio de look no consiste únicamente en tener más pelo. Consiste en utilizar todas estas herramientas para crear la imagen que queremos ver cuando nos miramos al espejo.
por INFOBAE
