La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió este martes en el Palacio de Miraflores con una delegación del Departamento de Energía de Estados Unidos encabezada por el subsecretario de la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica, Kyle Haustveit, y aprovechó el encuentro para reclamar directamente al presidente Donald Trump el levantamiento de las sanciones impuestas contra Venezuela. La cita marca el tercer contacto de alto nivel entre Caracas y Washington en menos de tres meses y refleja la profundidad del acercamiento bilateral desde la captura del expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

Rodríguez dirigió su mensaje al mandatario republicano con un argumento centrado en la seguridad jurídica para los inversores. “Un inversionista requiere mayor seguridad jurídica. Una licencia no brinda la seguridad jurídica en la proyección del tiempo, porque está sujeta a temporalidad”, sostuvo la mandataria, según imágenes del canal estatal VTV. La encargada de negocios de Estados Unidos en Caracas, Laura Dogu, también participó en el encuentro, junto con otras autoridades de ambos gobiernos.

La reunión se produjo el mismo día en que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro publicó las Licencias Generales 56 y 57, que amplían el margen de operaciones económicas con Venezuela. La primera autoriza negociar contratos comerciales con el régimen venezolano, aunque su ejecución seguirá requiriendo autorización separada de la OFAC. La segunda habilita transacciones financieras con cuatro instituciones estatales: el Banco Central de Venezuela (BCV), el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro. Rodríguez no hizo mención pública a estas medidas durante el acto en Miraflores.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reúne con Laura Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, y el subsecretario de Energía de Estados Unidos, Kyle Haustveit, durante una reunión con ejecutivos petroleros en Caracas, Venezuela, el 13 de abril de 2026
REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaLa presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reúne con Laura Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, y el subsecretario de Energía de Estados Unidos, Kyle Haustveit, durante una reunión con ejecutivos petroleros en Caracas, Venezuela, el 13 de abril de 2026 REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

El BCV había sido sancionado en abril de 2019, lo que dejó al sistema financiero venezolano prácticamente aislado del circuito bancario internacional durante casi siete años. Las nuevas licencias no eliminan formalmente las sanciones, sino que establecen un marco controlado en el que las operaciones quedan habilitadas bajo supervisión de Washington, con restricciones que incluyen la prohibición de pagos en oro o criptomonedas y de transacciones vinculadas con Rusia, Irán o Cuba.

La visita de Haustveit se enmarca en una agenda de contactos que comenzó en febrero, cuando el secretario de Energía Chris Wright viajó a Caracas y estableció con Rodríguez una asociación energética a largo plazo. En marzo, el secretario del Interior Doug Burgum presenció la firma de acuerdos entre el gobierno venezolano y la británica Shell. La Embajada de Estados Unidos describió estas tres visitas como parte de un “plan de tres fases” de la administración Trump que contempla etapas de estabilización, recuperación y transición económica para Venezuela.

En el marco de la misma jornada, Haustveit también presenció en Miraflores la firma de un acuerdo que amplía la participación de Chevron en Venezuela: el convenio eleva la cuota de la compañía al 49% en la empresa mixta Petroindependencia y le otorga derechos en el bloque Ayacucho 8, dentro de la empresa conjunta Petropiar con PDVSA, según detalló Javier La Rosa, representante de Chevron en Venezuela.

Las medidas del martes llegan menos de dos semanas después de que Washington retirara a Rodríguez de su lista de sancionados, un gesto que despejó el camino para su interlocución directa con funcionarios estadounidenses. La reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada en enero, que abrió el sector petrolero a la inversión privada y extranjera, ha operado como el marco jurídico que sostiene la oleada de acuerdos de los últimos meses y que Venezuela ofrece como señal de apertura ante sus socios occidentales.

por INFOBAE

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