El papa León XIV ha recibido este lunes en Madrid a seis víctimas de abusos cometidos por miembros del clero en España, según ha informado el Vaticano y ha podido confirmar RTVE. El pontífice les ha asegurado su «cercanía y la de toda la comunidad eclesial» y su «compromiso de garantizar que las propuestas recibidas sirvan de base para futuros esfuerzos». También, que la Iglesia «pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación».
El encuentro, que ha generado fuerte controversia por las críticas de asociaciones de víctimas que no han sido invitadas, ha tenido lugar en la sede de la Nunciatura Apostólica y ha durado casi una hora. La Santa Sede ha indicado que «cada uno de los presentes», basándose en sus «propias y dolorosas experiencias personales», ha ofrecido al papa «propuestas para que la respuesta de la Iglesia ante estos trágicos casos sea más eficaz».
El Vaticano no ha confirmado los nombres de las personas que han participado del encuentro, aunque las principales agrupaciones de víctimas y supervivientes de los abusos temían que solo se incluyera a voces menos críticas, acogidas a proyectos de reparación impulsados por la propia Iglesia.
«Consideramos que cualquier encuentro institucional carece de valor si no va acompañado de una escucha real, inclusiva y de respuestas efectivas», ha transmitido diversas asociaciones en un comunicado conjunto.
El papa tilda a los abusos de «plaga» y pide responder con «justicia y reparación»
Esta mañana, en un encuentro con los obispos en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el pontífice se ha referido a quienes han sido «heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero». «Ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado. Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación», ha sentenciado.
En declaraciones a RTVE Noticias, Juan Cuatrecasas, portavoz de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), que no ha sido invitada al encuentro de la tarde, ha valorado las palabras del pontífice pero ha considerado que se debería «estar hablando ya de hechos».
“La Iglesia tiene que ser consciente ya de una vez de que el interés superior de la infancia está por encima de todo, que ellos tienen que proteger a las infancias y que, mientras no hagan esto, las palabras vienen bien, son muy simbólicas, pero a veces caen en saco roto”, ha remarcado Cuatrecasas, exdiputado del PSOE y padre de una víctima de abusos por parte de un profesor en un colegio del Opus Dei en Bilbao.
Y ha agregado que las víctimas llevan a la expectativa ya desde la época del papa Francisco. «Estar a la expectativa cansa, agota, revictimiza. Hoy no es normal que cuatro o cinco víctimas de un plan surgido desde la Iglesia vayan a ser, única y exclusivamente, quienes se reúnan con el papa», ha reprochado. “Hoy seguimos teniendo paciencia, nos ponemos a disposición del papa para transmitirle todo lo que queremos transmitirle, pero es una oportunidad perdida que el papa se va a ir de este país con una visión completamente sesgada de la realidad de las víctimas y supervivientes de pederastia eclesiástica en España”.
A juicio del portavoz de ANIR, tanto el Proyecto Repara -puesto en marcha en 2020 por la Archidiócesis de Madrid para la atención a víctimas y la prevención de abusos en el entorno eclesial-, como el Plan de Reparación Integral de Víctimas de Abusos (PRIVA) -impulsado por la CEE en 2024 para reparar a las víctimas cuyos casos no tienen recorrido legal, ya fuera por la prescripción del delito o por la muerte del victimario- han sido un «fiasco y un fracaso». A su vez, sí ha destacado como positivo el mecanismo de reparación suscrito a finales de marzo entre el Gobierno y la Iglesia a través de la gestión del Defensor del Pueblo.
Ya el sábado, en el avión que le trajo de Italia a España, Robert Prevost aseguró que va a seguir trabajando personalmente y también toda la Iglesia «porque los abusos son una llaga todavía abierta». Dijo que personalmente siempre ha trabajado para «instituir comisiones» y «para hacer normas» y que lo seguirá haciendo. Y al referirse a la reunión que tendría con víctimas, reconoció que no podría reunirse «con todas» las que se lo piden.
Asociaciones de víctimas lamentan que León XIV obtenga una visión «sesgada»
Víctimas que no han sido recibidas por el papa León XIV, como las de la Asociación Infancia Robada, han lamentado que el pontífice se llevará una visión «sesgada» al no haberse reunido con las principales asociaciones de víctimas y supervivientes.
Este lunes, frente a la Nunciatura en la que el pontífice se entrevistaba con seis víctimas de abusos, estaban dos miembros de la Asociación Infancia Robada, que no han sido recibidos: el presidente de la asociación nacional Juan Cuatrecasas, padre de una víctima, y el presidente de este colectivo en Madrid, José Luis Velasco, también víctima. «Nosotros nos alegramos por las víctimas que hayan podido estar con el papa, pero creemos que no responde a la realidad y, por desgracia, vemos que la Iglesia en España sigue silenciando y revictimizando a sus víctimas y supervivientes», ha denunciado Cuatrecasas.
A su juicio, el plan Repara ha sido un «fiasco que sale desde dentro de la Iglesia Católica» y ofrece un «análisis sesgado» de la realidad. Denuncia el «trato desigual» a las víctimas, que sufren en su desarrollo emocional, físico y psicológico, y deben tener la protección de los poderes públicos y de la Iglesia cuando denuncian, y también, ha reivindicado, terapias gratuitas. «El mayor enemigo de la verdad no es la mentira, es el silencio, y en ese silencio de las víctimas se han estado amparando para encubrir, para ser en muchos casos cómplices y para, desde luego revictimizarnos», ha denunciado.
Además, José Luis Velasco, víctima de pederastia de la Iglesia católica española y residente de la Infancia Robada Madrid, lamenta que el papa haya escuchado «una visión absolutamente sesgada de la realidad» y se ha perdido la parte en la que ellos podrían haberse expresado «sin tanto secretismo, sin tanto oscurantismo, sin ese negacionismo permanente».
En cambio, la asociación Infancia Robada ha mostrado su satisfacción respecto a cómo está funcionando el nuevo sistema de reconocimiento de abusos en la Iglesia, acordado con el Gobierno y el Defensor de Pueblo, al que ya se han unido unas 430 personas, según la cifra que ha ofrecido este lunes el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
Víctima critica que se les «ningunee» y pide que no prescriban los delitos
Miguel Hurtado, primer denunciante del caso de abusos que se dio en la Abadía de Montserrat, en Barcelona, ha criticado esta mañana que el Gobierno haya decidido «meter en un cajón» la ley para ampliar los plazos de prescripción en los delitos de pederastia «a cambio de» la visita del papa a España. Ante la prensa a las puertas de la Nunciatura, el también portavoz de Reparación Integral Ya (RIYA) ha lamentado que al Ejecutivo se le «llene la boca» diciendo que está al lado de las víctimas, que las escucha y que las va a proteger y amparar, y que sin embargo las «ningunee» sin dar explicación.
«Y nos obligue a plantarnos con una pancarta el día que viene Pedro Sánchez a ver al papa porque es la única manera de que nos haga caso», ha expresado poco antes de que el pontífice se reuniera en ese lugar con el presidente del Gobierno.
El primer denunciante del caso de abusos de Montserrat y portavoz del movimiento ‘Reparación Integral Ya’, Miguel Hurtado, durante una protesta en el exterior de la Nunciatura Apostólica, este domingo en Madrid
Con una foto de fondo de los dos líderes estrechándose la mano, Hurtado ha aseverado: «Hemos hecho la foto de Pedro Sánchez reuniéndose con el papa hace un par de semanas en el Vaticano, dándose un apretón de manos, para denunciar que ese apretón de manos pueda haber tenido un coste elevadísimo para las víctimas de pederastia clerical de nuestro país».
«El papa se ha significado públicamente por defender los derechos humanos, por hablar de la dignidad humana, por hablar del cambio climático y por hablar de la legalidad internacional. Es un momento excelente durante su visita a España para que se pronuncie favorablemente a que los delitos de pederastia no prescriban», ha agregado.
Ya el domingo y en el mismo lugar, Hurtado, ante una foto enorme del papa y emulando una conversación con él, criticó que el acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno, que establece un mecanismo de reparación a través de la gestión del Defensor del Pueblo, «no repara» a todas las víctimas. «El acuerdo no es legalmente vinculante. La Iglesia no reconoce ningún tipo de responsabilidad». Y consideró que León XIV no quiere reunirse con asociaciones como la suya «porque sabe que en la audiencia le haríamos preguntas muy incómodas que no quiere contestar».
«Exigimos que ninguna persona superviviente quede invisibilizada»
En un comunicado conjunto emitido este lunes, varias asociaciones han manifestado su «profunda preocupación» ante la «falta de representatividad y pluralidad» en los encuentros del papa en su visita a España.
«Advertimos de que la exclusión de colectivos representativos puede generar una percepción errónea en la opinión pública, haciendo creer que existe un consenso o una satisfacción general que no se corresponde con la realidad. Esta situación incrementa el sentimiento de abandono entre numerosas víctimas», afirman la ANIR; Justice Initiative España; AVA; Infancia Robada Madrid; ANIR Canarias; Lulacris; Colectivo El Vedat; Colectivo La Alborada y Plataforma de Víctimas de La Salle San Sebastián.
Exigen que «ninguna persona superviviente quede invisibilizada» y que el compromiso con «la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición sea verdaderamente universal».
«No nos evite: escúchenos y dialogue con nosotros. Las víctimas necesitamos su apoyo y su colaboración», sentencian.
El acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia
La llegada del pontífice a España se produce poco más de dos meses después de que el Gobierno, la CEE la Conferencia Española de Religiosos (Confer) y el Defensor del Pueblo firmaran un protocolo que establece una vía de reparación para quienes no pueden acudir a los tribunales por prescripción del delito o fallecimiento del victimario.
El mecanismo entró en funcionamiento el 15 de abril. El proceso se inicia ante el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Una vez que la unidad de víctimas evalúa los casos, la CEE y la CONFER deben emitir, a través de su comisión asesora -el PRIVA-, un informe preceptivo motivado de cada uno de ellos.
Si en alguno de los casos no hay acuerdo, una comisión mixta de la que forman parte todos los involucrados deberá tratar de alcanzar una solución. En última instancia, el Defensor del Pueblo tiene la última palabra.
La reparación puede ser simbólica, restaurativa, espiritual y/o económica. Esta última, sin baremos fijados en el protocolo, será asumida por la Iglesia y tratará de compensar el daño provocado y los costes del tratamiento de «las posibles secuelas físicas y psicológicas».
Este sistema es complementario al PRIVA. Sin embargo, muchas de las víctimas no quieren acudir a una comisión creada por la Iglesia y por ello se ha apostado por un sistema mixto Iglesia-Estado.
El rey recuerda ante León XIV los abusos y elogia su firmeza ante ellos
El sábado, en su discurso durante la bienvenida al jefe del Vaticano en el Palacio Real, el rey Felipe VI elogió la «enorme labor social» que realiza la Iglesia Católica aunque lamentó el «dolor» que han causado los casos de abuso sexual, que recalcó que no son representativos de toda la institución.
«Vuestra claridad y firmeza, que también quiero reconocer, son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño infligido: lo son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto», señaló en referencia a Robert Prevost.
Era la primera vez que el monarca se refería públicamente a esta cuestión.
