La crisis humanitaria en Cuba obligó al régimen isleño a flexibilizar normas que por décadas mantuvieron bajo control estatal el comercio y las importaciones. El cambio más visible es la apertura parcial para que los privados puedan importar y vender ciertos bienes y medicamentos, medida que apunta directamente a aliviar la escasez que golpea a la población.

El miércoles entraron en vigor reformas que, según el dictador Miguel Díaz-Canel, resultan inevitables y justificaron su decisión: “El país simplemente no puede continuar por el camino actual”. La nueva normativa permitirá la importación y reventa de productos del extranjero, además de flexibilizar trabas en el sector petrolero para empresas privadas y extranjeras.

En los últimos meses, la situación en la isla se agravó por el endurecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero, que, ante la falta de respuesta por parte del régimen, intensificó los apagones, dificultó el transporte público y agravó la falta de alimentos y medicinas en la isla.

Las medidas buscan dar un respiro frente a un sistema estatal que ya no logra abastecer necesidades básicas, con farmacias estatales con estantes vacíos y una infraestructura paralizada.

Una imagen de Fidel Castro cuelga en la pared de una farmacia estatal donde una mujer solicita medicamentos en La Habana, Cuba, el miércoles 29 de julio de 2026 (AP/Ramon Espinosa)Una imagen de Fidel Castro cuelga en la pared de una farmacia estatal donde una mujer solicita medicamentos en La Habana, Cuba, el miércoles 29 de julio de 2026 (AP/Ramon Espinosa)

Las reformas eliminan 46 de las 125 prohibiciones que pesaban sobre la iniciativa privada y suavizan otras 35 regulaciones. Aun así, se mantiene el control estatal en sectores clave como la producción de tabaco, el acceso a internet, la prensa y la radiodifusión. El cambio, aunque limitado, representa un giro relevante para un país donde la economía y la industria están bajo mandos represivos desde los años 60.

Con la entrada en vigor de las nuevas reglas, los cubanos podrán encontrar medicamentos en farmacias privadas—una alternativa urgente, dado que los canales informales, a menudo a través de grupos de Telegram WhatsApp, eran el último recurso para muchos.

Francisco Carbajal, un jubilado habanero de 71 años, expresó al medio Associated Press la necesidad imperiosa de obtener su medicina: “Lo que realmente quiero es que haya medicamentos disponibles, porque tengo neuropatía diabética y la carbamazepina no ha llegado a mi farmacia desde hace mucho tiempo”. Carbajal resumió la sensación de vulnerabilidad que embarga a quienes dependen de drogas escasas: “Sin ella, estoy indefenso, porque sufro ataques epilépticos”.

María Teresa Martí, de 32 años, pela un mango para sus hijos mientras colapsa la red eléctrica nacional de Cuba (REUTERS/Norlys Perez)María Teresa Martí, de 32 años, pela un mango para sus hijos mientras colapsa la red eléctrica nacional de Cuba (REUTERS/Norlys Perez)

En paralelo, el régimen autorizó la creación de residencias privadas para ancianos, una medida que responde a la emigración de jóvenes que tradicionalmente cuidaban de sus familias mayores. La importación de vehículos eléctricos también será más sencilla, una decisión que busca paliar el colapso del transporte público ante la falta de gasolina, aunque no propulsará un gran cambio debido al valor del mercado de los mismos.

En términos prácticos, las reformas aprobadas por el Parlamento cubano buscan atenuar los efectos de la crisis actual permitiendo que los privados tengan un papel más activo en sectores críticos como el comercio de bienes, la energía y la salud. Aunque todavía existen importantes restricciones, la apertura es vista como un paso necesario para evitar el colapso de servicios esenciales y dar margen de maniobra a una economía asfixiada.

Personas cruzan una calle mientras se restablece la red eléctrica nacional de Cuba, el 15 de julio de 2026 (REUTERS/Norlys Perez)Personas cruzan una calle mientras se restablece la red eléctrica nacional de Cuba, el 15 de julio de 2026 (REUTERS/Norlys Perez)

Lázara Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Agentes Económicos No Estatales, destacó el carácter transformador de la medida: “Permiten y facilitan realmente la participación de los agentes económicos no estatales en la economía del país”. Su declaración subraya una nueva etapa donde, sin abandonar el control estatal, el régimen sabe que su supervivencia requiere abrir espacios a la iniciativa privada.

(Con información de EFE)

por INFOBAE

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