Melany Toyo, familiar de uno de los 147 migrantes venezolanos que llegaron el miércoles a Venezuela deportados de Estados Unidos, denunció que la información es muy inconsistente sobre ellos y continúan desaparecidos, tras los terremotos registrados el pasado miércoles en el país.
«Nadie tiene una respuesta clara de qué es lo que pasa con los migrantes que aún no han sido encontrados», dijo Toyo a la prensa desde la morgue de Bello Monte en Caracas, de acuerdo con la agencia de noticias EFE.
Precisó que se encontraba en ese lugar solicitando información sobre su primo, Víctor Guanipa Toyo, de 32 años. Llegó a Venezuela, horas antes de que ocurriera el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5.
«No dan una información veraz, nosotros venimos (…) buscando una respuesta porque en casa hay una madre que sufre y llora esperando respuesta de su hijo, dos hijos que esperan a su padre, y nosotros necesitamos de verdad una respuesta, sea que esté vivo, sea que esté hospitalizado», insistió.
Toyo aseguró que las respuestas de las autoridades son variadas y que algunos dicen que 16 sobrevivieron o que «solo sobrevivieron mujeres».
«La última y única comunicación que se tuvo con él fue con su madre avisándole que ya había llegado al país, fue lo último que supe», dijo la familiar del deportado.
El pasado miércoles, un avión con los migrantes repatriados llegó a La Guaira. Los llevaron a un hotel, donde debían procesar sus datos para dejarlos ir al día siguiente. Sin embargo, tras los terremotos, el lugar se vino abajo y quedaron atrapados.
¿DÓNDE FUERON ALOJADOS?
Según una investigación de El País, los deportados llegaron a bordo del vuelo 164, procedente de Texas, y aterrizaron en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
El grupo incluía hombres, mujeres y niños. Todos habían permanecido bajo custodia migratoria en distintos centros de detención de Estados Unidos antes de ser repatriados.
Tras su arribo, fueron trasladados al Hotel Santuario La Llanada, en La Guaira. El establecimiento era utilizado para alojar temporalmente a personas repatriadas. Esto, mientras completaban controles médicos y trámites administrativos.
Horas después de la llegada del grupo, los terremotos provocaron que el hotel colapsara, dejando a numerosos ocupantes atrapados entre los escombros.
