Esta semana hubo buenas noticias en la investigación por el crimen del ex teniente venezolano Ronald Ojeda, quien fue secuestrado por sujetos disfrazados de policías y con acento caribeño desde su departamento en Santiago la madrugada del 21 de febrero de 2024, y cuyo cuerpo apareció diez días después al interior de una maleta enterrada bajo una losa de cemento en un campamento irregular en la comuna capitalina de Maipú.
Ello, puesto que el jueves las autoridades colombianas extraditaron al ciudadano venezolano Dayonis Junior Orozco Castillo, alias “Botija”, sindicado como uno de los autores materiales del secuestro y posterior crimen de Ojeda, y en paralelo EEUU ratificó la deportación al país de Rafael Enrique Gámez Salas, alias “El Turko”, señalado como el autor intelectual del asesinato.
El arribo de ambos al país ocurre mientras el Ministerio Público alista el juicio contra 20 acusados, todos miembros de “Los Piratas de Aragua”, quienes llevaron a cabo la operación que terminó con la vida del disidente venezolano.
“Las extradiciones han ido dándose de una manera mucho más expedita de lo que nosotros incluso pensábamos, y más rápida, por lo tanto creemos que durante este año deberíamos tener a todos los que están detenidos en proceso de extradición a disposición de la Fiscalía”, afirmó el fiscal a cargo de la investigación que cada día estrecha más su cerco, Héctor Barros.
La Fiscalía chilena sostiene la tesis de que el crimen de Ojeda fue “político” y orquestado en Venezuela nada menos que por Diosdado Cabello, razón por la cuál ya están en conversaciones avanzadas con el gobierno estadounidense para interrogar al ex dictador, Nicolás Maduro.
“Cualquier nuevo imputado o detenido será incluido en la causa que se mantiene vigente, lo que podría incluir autoridades de dicho país (Venezuela), si los antecedentes así lo determinan. En este contexto, se confirma que se sigue investigando especialmente la eventual participación en este crimen de personas que se desempeñan en el gobierno venezolano, como el señor Diosdado Cabello”, reza la acusación presentada por la Fiscalía en diciembre de 2025.
De acuerdo a un reportaje de Ciper, en la investigación liderada por el fiscal Héctor Barros figuran dos declaraciones de cercanos al “Turko” -líder de los “Piratas de Aragua”-, que evidencian que el crimen de Ojeda fue planificado en Venezuela.
El primer testimonio corresponde a uno de los hombres de confianza de “El Turko”, quien aseguró a los detectives que la orden de matar a Ojeda provino directamente del jefe máximo del Tren de Aragua, Héctor Guerrero Flores – alias “Niño Guerrero”-, la que fue transmitida en Chile por Carlos “Bobby” Gómez.
“Al Niño Guerrero le dicen ‘el Cejas’, y la instrucción la dio él y bajó a través del Bobby, llegando al Turko, (…). Así también, José Carlos (Valverde, uno de los sujetos que ejecutó el secuestro de Ojeda), me dijo que Diosdado Cabello, quien es un político venezolano, dio la instrucción de hacer el secuestro por medio del Niño Guerrero, pagando a través de él, considerando que el militar no estaba vinculado con ningún tipo de delito como drogas, armas y otra situación”, reza la declaración.
El mismo testigo detalló que diez días antes del secuestro fue contactado e incluido en un grupo de WhatsApp.
“En el (chat) se encontraba el ‘Turko’ y ‘Chanel’ quienes son dos líderes dentro de la estructura delictual que opera en Chile, además de ellos, estaban unos amigos y conocidos, a quienes conozco por ‘Mudo’, ‘Jose Carlos Valverde’, ‘Edgar’, ‘Yolvi Gonzalez’, ‘Monito’, ‘Morocho’ y ‘Gordo Ale’. En ese grupo, el Turko escribió que ‘Bobby’ le había entregado la confianza para hacer un trabajo y que aparentemente el mismo era bastante complicado y se debía hacer vestido como PDI, razón por la que a través de ese grupo se entregaron varias funciones”.
Un segundo miembro de la banda, identificado como “Testigo Reservado N°7″, reconoció al “Turko” como su líder y aseguró que Valverde -quien permanece prófugo-, le dijo que el crimen de Ojeda fue “ordenado por el gobierno de Venezuela, planificado por los líderes del Tren de Aragua y ejecutado por los integrantes de esa banda que se encontraban en Chile, siendo el dinero pagado por el gobierno, sin embargo, desconozco las cifras y quién tenía que pagarlas”.

Además de ser apuntado como uno de los secuestradores que irrumpió disfrazado de policía al departamento de Ronald Ojeda en Santiago, Dayonis Junior Orozco Castillo, alias “Botija”, también está acusado del crimen del teniente de Carabineros, Emmanuel Sánchez, ocurrido en Santiago el 10 de abril de 2024 cuando intentó detener un atraco, asesinato que conmocionó al país.
Los hechos se registraron en las intersecciones de San Pablo con Radal, en la comuna de Quinta Normal, cuando el uniformado, que se encontraba dentro de su auto junto a su esposa y su hijo de 3 años y medio, vio como cinco delincuentes llevaban a cabo un asalto, por lo que decidió intervenir a pesar de no encontrarse de servicio.
Sin embargo, tras bajarse del vehículo e identificarse como carabinero, los delincuentes abrieron fuego en su contra en varias ocasiones, recibiendo cuatro disparos que le quitaron la vida de camino al hospital San Juan de Dios.
En medio de la balacera, el funcionario policial logró abatir a Julio César González, uno de los cinco delincuentes, quien falleció producto de sus heridas.
Tras el crimen, Orozco Castillo se rapó completamente y usó una cédula venezolana falsa bajo el nombre de Yendris Segundo Paz Pérez. Ésta habría sido impresa en un centro comercial en la ciudad de La Serena, lo que permitió captar su cambio de apariencia a través de las cámaras de seguridad.
Primero cruzó a Bolivia, luego a Perú y desde allí a Ecuador, acompañado de su pareja, cuyas conexiones por internet a redes sociales permitieron establecer que estaban en ese país y monitorear minuto a minuto la fuga.
Sin embargo, pese a que las autoridades ya habían establecido que Orozco Castillo iba camino a Venezuela y a que había una alerta roja con sus distintas identidades en Interpol, de Ecuador pasó a Colombia, en vez de regresar a Perú para intentar despistar a las policías.
Finalmente, fue detenido el 23 de abril de 2024 por la Policía Nacional de Colombia en un terminal de buses de Popayán, cuando buscaba trasladarse a Cali.
Amén del crimen del teniente Sánchez, quien fue ascendido de manera póstuma a mayor, Orozco también es señalado por su autoría directa en el asesinato de dos miembros de su propia banda que habrían actuado por su propia cuenta en diversos delitos sin autorización de “El Turko”, a fines de 2023.

Oriundo de Caracas, Rafael Enrique Gámez Salas, “El Turko”, apuntado por la Fiscalía chilena como el autor intelectual del crimen de Ojeda, fue capturado por la policía norteamericana en la ciudad texana de Cameron el 30 de diciembre de 2024 “por un delito relacionado con trata de personas”, tal como explicó a La Tercera el subprefecto de la PDI, Hassel Barrientos.
“El Turco es uno de los líderes que ejecutó y ordenó operaciones delictuales en nuestro país” (…) Su participación en el secuestro con homicidio de Ronald Ojeda se vincula a otras investigaciones y casos de secuestros extorsivos”, agregó.
“No es un autor material derechamente, sino un autor intelectual, quien articula y da órdenes desde el extranjero para la ejecución de este tipo de delitos”, detalló Barrientos.
Así, los múltiples secuestros imputados al “Turko”, corresponden a operaciones delictivas llevadas a cabo por “Los Piratas de Aragua” bajo sus órdenes, la primera de ellos el secuestro de un comerciante y su pareja llevado a cabo en febrero de 2024, quienes fueron liberados luego del pago de una alta suma de dinero.
Además, bajo sus órdenes, diversos comerciantes de la Región Metropolitana fueron contactados para exigirles millonarios pagos mensuales a cambio de protección, las llamadas “vacunas”. Aquellas víctimas que se negaron a ceder ante el secuestro o la extorsión sufrieron ataques armados directos contra sus locales comerciales, como los perpetrado por la banda en diciembre de 2023 y abril de 2024.

Las extradiciones del “Botija” y ”El Turko” se suman a la deportación desde Colombia, firmada el miércoles por el presidente Gustavo Petro, de Larry Amaury Álvarez Núñez, alias “Larry Changa”, uno de los fundadores del Tren de Aragua, quien bajo las directrices del “Niño Guerrero” sentó las bases de la organización y sus distintas ramificaciones a lo largo de Chile.
“Larry Changa” será formalizado en el país por su responsabilidad en varios secuestros extorsivos que terminaron en homicidios -ajenos a la investigación por el crimen de Ronald Ojeda-, como los de un ciudadano colombiano y otro venezolano en 2021; el de otro ciudadano venezolano en Pichidangui (200 km al norte de Santiago) en 2023, y otros más que se le adjudican a una facción del Tren de Aragua instalada bajo su mando en Iquique (1.750 km al norte de Santiago), llamada “La Compañía”.
por INFOBAE
