El atentado registrado en la vía Panamericana, en el sector de El Túnel, inmediaciones del municipio de Cajibío (Cauca), ya deja un saldo de 21 muertos y 56 heridos.
Así lo confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, al confirmar el deceso de otras dos personas que habían sido trasladadas a centros asistenciales; además, calificó este hecho como uno de los más graves registrados en el suroccidente colombiano.
El titular de la cartera, en diálogo con Caracol Radio, sostuvo que la magnitud del ataque evidencia la capacidad de daño que mantienen las estructuras criminales sobre los corredores más importantes del país, como es el caso de la vía Panamericana.
“En este caso de los atentados terroristas, muy seguramente el atentado que ocurrió sobre la Panamericana, donde lamentablemente la cifra asciende de los muertos a unos 21 y a unos 56 heridos por la carga explosiva tan grande que era”, declaró el funcionario al citado medio de comunicación.
El ataque se produjo en un sector donde tropas oficiales “se encontraban a menos de un kilómetro adelantando acciones para restablecer el orden público”, por lo que, para Sánchez, “sabían exactamente antes de activar el explosivo que iban a matar a civiles”, según indicó a Blu Radio,.
A su vez, no descarta que en el lugar del ataque, estuvieran presentes personas que, en sus palabras, no hayan informado a las autoridades sobre movimientos extraños.
“Muy seguramente alguien observó que estaban colocando eso. No podría decir en este momento si era cómplice o no lo era, pero una persona que muy seguramente observó, se dio cuenta, y una información puede salvar vidas”, comentó.
Así mismo, el ministro insistió en la dificultad de prevenir completamente los atentados “debido a su naturaleza impredecible”, aunque aseguró que existen en la zona 13 pelotones blindados, 12 de infantería y sistemas avanzados de vigilancia, en lo que describió como “la zona más militarizada que tenemos en el país”.
Ante ello, Sánchez Suárez detalló que el Gobierno incrementará la presencia con dos pelotones de blindados que “llegarán muy seguramente en mayo”.
En relación con los responsables, Sánchez Suárez sostuvo que detrás de la escalada están “estructuras de disidencias Farc” y mencionó a alias Marlon como uno de los principales instigadores de ataques recientes, recordando que hay una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita su captura.
“Estos criminales ya han perdido absolutamente cualquier ideología que pudiera uno tener. Lo que uno encuentra en ellos es esa cultura traqueta y por él ofrecemos una recompensa hasta de 5.000 millones de pesos”, resaltó el ministro, agregando que otros integrantes como alias Farley (1.000 millones de pesos). alias Max (500 millones de pesos) y alias Yogui (200 millones de pesos) también son buscados por las Fuerzas Militares.
También, defendió la tesis de que el terrorismo dirigido contra civiles responde a “la presión tan fuerte que la única opción es atacar a los más indefensos”, a lo que añadió: “Eso no es una muestra de fortaleza. Es una muestra de debilidad”.
“El terrorismo, cuando se emplea de esa manera, atacando civiles, es porque la presión es tan fuerte que la única opción es atacar a los más indefensos”, agregó Sánchez.
Adicional a ello, en entrevista con La FM, mencionó que el verdadero problema es estructural, al considerar que las economías ilegales, como el narcotráfico y la minería ilegal, financian al entramado violento.
“El problema es como un iceberg criminal: lo visible son los atentados, pero debajo están las economías ilegales”, explicó el titular de Defensa, añadiendo la necesidad de erradicar estos focos ilícitos, especialmente en zonas como el Cañón del Micay y el Naya.
En cifras previas al atentado, detalló que en el Valle del Cauca había una “reducción del 56 %” y en el Cauca una “reducción del 22 %” en atentados respecto al año anterior, pero advirtió que el impacto del hecho ha alterado radicalmente estas tendencias.
Finalmente, el ministro Pedro Sánchez hizo un llamado a la comunidad para que colabore notificando a las autoridades sobre comportamientos sospechosos, destacando que la capacidad del terrorismo para “camuflarse dentro de la población civil” agrava la tarea de prevención y reiteró la ofensiva del gobierno: “No nos doblegamos… rendirse no es una opción”, puntualizó.
El atentado en la vía Panamericana marca un punto de inflexión en el pulso entre el Estado y los grupos armados ilegales en el suroccidente, y refleja cómo, tras una aparente baja en los índices de violencia, persisten amenazas graves impulsadas por factores tanto operativos como económicos en la región.
por INFOBAE
